En el siguiente artículo de “El Pais” se abre un debate sobre los límites del secreto profesional.

El ‘caso Nóos’ ha mostrado que el secreto profesional de los abogados ha dejado de ser un dogma jurídico. Su reconocimiento es ahora relativo y depende del legislador y de los Tribunales”

El proceso penal en el que están implicados familiares del Rey de España no deja de presentar peculiaridades, la última, la relacionada con la declaración como testigo de un asesor jurídico de aquellos acusados, que fue liberado de esa situación por haber alcanzado un acuerdo con la parte que lo acusaba, convirtiéndose en testigo. Al ser interrogado fue advertido por un abogado de la defensa de la posibilidad de que en su declaración incurriese en infracción penal al responder a preguntas derivadas de hechos conocidos en su condición de anterior asesor jurídico de los acusados. El testigo quedó perplejo por esa advertencia y el Tribunal acordó una suspensión del proceso para encontrar una solución al conflicto de manera que el testigo no quedase neutralizado ni su testimonio pudiese ser calificado de prueba ilícita y, por tanto, no valorable en la sentencia.